Líderes de distintas áreas de Farming, tuvieron la oportunidad de visitar a dos compañías reconocidas internacionalmente por su nivel de madurez en Excelencia Operacional: Bridgestone y Hologic, ambas distinguidas con el Premio Shingo (uno de los reconocimientos más prestigiosos a nivel mundial en excelencia organizacional).
Sebastián Ortiz, Gerente de Transformación y Excelencia Operacional, Pedro Pablo Laporte, Gerente de Negocio Salmones y Gabriel Jerez, Gerente de Farming, nos contaron cómo se vivió esta experiencia en primera persona.
Más allá del reconocimiento, lo más enriquecedor fue observar cómo viven la excelencia en su día a día, reflexiona Sebastián Ortiz.
En ambas organizaciones la mejora continua no solo depende de un área
específica: está integrada a la estrategia, a los objetivos anuales, al
presupuesto, a la evaluación de desempeño y al desarrollo de carrera. No existen iniciativas aisladas; existe un sistema.
Aunque operan en industrias muy distintas —servicios globales en el caso de Bridgestone, e industria médica altamente regulada en el caso de Hologic— ambas compartenun mismo ADN: la excelencia es un sistema integrado de liderazgo, disciplina y cultura.
“El viaje fue muy enriquecedor y motivador. Destaco el enfoque en el desarrollo del talento y en procurar ‘hacer las cosas bien desde la primera vez’, sustentado en la estandarización de procesos, procedimientos e indicadores de gestión, consolidado como una cultura en ambas empresas”.
Gabriel Jerez, Gerente de Farming.
En ambas compañías el mensaje es claro: la excelencia no es voluntaria. Existen estándares definidos, métricas consistentes y liderazgo activo. La mejora continua es parte del trabajo, nos cuenta Sebastián Ortiz.
"Esta visita confirma que el camino que estamos recorriendo en Blumar es el correcto. La transformación y la excelencia operacional son una apuesta estratégica para fortalecer nuestra competitividad y capturar valor de manera sostenida en una industria cada vez más desafiante".
Pedro Pablo Laporte, Gerente de Negocio Salmones.
El
desafío ahora es profundizar, simplificar y sostener. Seguir integrando
la excelencia en nuestra forma de planificar, ejecutar y desarrollar
personas. Elevar nuestro estándar y hacerlo con coherencia.
La excelencia no es un destino. Es la forma en que decidimos trabajar todos los días.