Esta iniciativa busca optimizar el uso de equipos de buceo mediante la implementación de un modelo mixto para la extracción de mortalidad y la inspección de redes. Esto permite reducir significativamente la cantidad de equipos de buceo requeridos mientras mantenemos la eficiencia operacional.
Al cierre de febrero, ocho centros ya se encuentran bajo el modelo de Buceo Compartido operando bajo una estructura donde un equipo técnico -compuesto por un supervisor y tres buzos- cubre las operaciones de dos centros geográficamente cercanos. Esta modalidad se aplica siempre que las condiciones del centro no presenten alta frecuencia de mantención por condiciones de alta energía, lo que no solo optimizar recursos humanos, sino que mejora la coordinación entre instalaciones.
Además, hemos potenciado la sinergia entre equipos de buceo y ROVs, priorizando el uso de estos robots submarinos en centros donde han demostrado ser eficientes, y combinando ambos recursos en instalaciones estratégicamente cercanas.
Los resultados son contundentes: desde mayo de 2024, esta iniciativa ha generado ahorros por USD 2,6 millones, de los cuales USD 1,3 millones ya impactan directamente nuestro Estado de Resultados.