Esta iniciativa permite ejecutar faenas de conexiones de líneas de fondeo post siembra o cosecha e instalación de reventadores de manera autónoma, eliminando la necesidad de contar con apoyo de barcos de fondeo, lo que optimiza recursos y tiempos operativos.
Como parte del despliegue, ya se han realizado capacitaciones al personal de centros de cultivo para familiarizarlos con el uso de esta nueva herramienta, explicando el espíritu de esta implementación, así como el equipamiento, su sistema de alimentación y mecanismos de sujeción.
La puesta en marcha de esta solución representa un avance significativo en la autonomía operativa de nuestros centros, y forma parte de nuestro compromiso con la búsqueda continua de eficiencias en procesos claves para el negocio. El impacto económico también es sustancial, con un valor estimado anualizado de $0,58 millones para la XI región y $0,17 millones para la XII región.
En las imágenes se puede ver el resultado de la operación del winche, que tiene como objetivo que la boya quede a pocos metros del módulo, para que las embarcaciones puedan hacer las maniobras a distancia, sin tener que conectar y desconectar fondeo.